Jesús Poveda: “Vida y dignidad de la persona”

Jesús Poveda: “Vida y dignidad de la persona”

Bajo el título “La vida y la dignidad de la persona” el Doctor Jesús Poveda, psiquiatra con más de treinta años de experiencia, explicó el objeto de la Federación Española de Asociaciones Pro Vida (Provida) de la que es Vicepresidente, una Organización No Gubernamental de voluntariado que promueve el respeto a toda vida humana desde la concepción hasta su extinción natural.

Se trata de un proyecto que pretende dar cobertura, desde el total respeto a la persona y a su libertad, a familias y mujeres que acuden el aborto como única solución a un problema no atendido jurídica o socialmente. La labor de estas asociaciones es “atajar” tal problema, haciéndose cargo de las circunstancias y facilitando la superación de dichas dificultades.

El aborto no es una interrupción del embarazo, decía el doctor, no se puede encender y apagar para volver a encender más tarde. Una vez que se aborta se acabó”.

Además de atender las dificultades que el entorno personal, social o ecónomico lleva a las personas a no continuar con el embarazo, la asociación da cobertura psicológica a los atendidos, reforzando su autoestima y acompañándoles en todo momento.

Fue especialmente impactante la proyección de imágenes de casos en los que, a la puerta de una conocida clínica abortista, la asociación rescataba a personas deseosas de ser rescatadas de su situación y que tiempo después vivían la experiencia de la maternidad como el momento más feliz de sus vidas.

Entre algunas de las historias que contó destacó también la de una mujer que acudía a abortar porque, tal y como le habían aconsejado, era ésta la  “solución” que le aconsejaba ante las malformaciones con que venía su bebé. Tras un estudio de la Federación se pudo comprobar que la “malformación” no era tal, sino un embarazo gemelar. Hoy, la madre tiene dos hijos sanos a los que debe su alegría.

La conclusión a la que se llega tras estar a cargo de la Organización Provida es meridiana: la falta de información veraz y las ausencias de las debidas ayudas, de diversa índole, que debían otorgarse a ciertas situaciones provocan decisiones que, más que ser una solución, pueden revertir incluso en la propia salud de quienes abortan. Cuando se tiende la mano, cuando se dan soluciones y cuando desaparece la soledad en la vida de estas personas se acoge y se quiere la nueva vida y se construye un futuro, a quien la dio llevando a término el embarazo y a quien la tiene por haber nacido, porque ambos tienen derecho a ello.